Todos llegamos a casa y sentimos algo en el aire, como una presión negativa que no podemos describir ni descifrar. Según algunas personas, incluso las plantas pueden pudrirse en cualquier momento, sin razón aparente. Todas estas sensaciones pueden ser provocadas por la presencia de energía negativa.

El ser humano es pura energía, y es capaz de atraer lo que desea. Sin embargo, hay energías externas que, sin querer, se adhieren a nosotros y nos siguen, incluso en los lugares que frecuentamos con frecuencia, como la casa.

Nuestro hogar tiene la capacidad de absorber energía , incluso las negativas. Estas malas vibraciones pueden ser provocadas por terceros: la envidia, el odio y el rencor son las principales causas de estas energías.

La envidia es una energía negativa muy poderosa , simple pero difícil de manejar y puede invadir hasta los corazones más puros. Es causado por el deseo ferviente de tener algo material, espiritual, intelectual que pertenece a otra persona.

Una forma sencilla de comprobar si hay energías negativas en casa sería dejar un vaso de agua en el salón.

Según quienes lo creen, si el agua tiene burbujas al día siguiente, significa que hay energía negativa. Si por el contrario no tiene burbujas, la energía positiva se impone en casa.